La ministra del Deporte, Natalia Duco, quedó en el centro de la polémica tras manifestar públicamente su respaldo al rodeo durante el Champion de Rancagua, instancia en la que además se planteó la intención de impulsar su desarrollo desde el Estado. Sus dichos provocaron reacciones inmediatas desde el mundo deportivo.
Diversos deportistas cuestionaron que desde una cartera vinculada al alto rendimiento se promueva esta práctica, apuntando a que, más allá de su reconocimiento como deporte nacional, el rodeo ha sido objeto de debate durante años respecto de su real condición como disciplina deportiva.
Las críticas se centran principalmente en quienes sostienen que el rodeo no debiese ser considerado un deporte, sino una tradición que implica sufrimiento animal. En esa línea, plantean que el avance en estándares de bienestar ha tensionado aún más su legitimidad, abriendo un debate que mezcla cultura, identidad y criterios modernos sobre el deporte.
El episodio volvió a instalar una discusión de fondo que trasciende lo puntual y que, lejos de cerrarse, sigue generando divisiones tanto en el ámbito deportivo como en la opinión pública.